Free Web Hosting by Netfirms
Web Hosting by Netfirms | Free Domain Names by Netfirms

22 de Septiembre, 2000

OCOTAL NACIO COMO REFUGIO DE LOS ESPAÑOLES

Existen diferentes versiones para ubicar el sitio exacto en el cual los españoles establecieron su primer asentamiento colonizador en Las Segovias, después que fundaron León y Granada en la región del Pacífico nicaragüense. Esta región ya estaba poblada por diferentes grupos étnicos que probablemente muchos siglos atrás habían emigrado desde México hacia América Central.

Los indígenas que encontraron los españoles en esta región hablaban "la lengua mejicana corrupta", o sea el idioma "náhuatl" como lo reporta Fraile Alonso Ponce en "su relación de viaje". Muchos lugares tienen nombres de reconocido origen náhuatl: Tepesomoto (hoy reducido a Somoto), Cusmapa, Inalí, Macuelizo, Alcayán, Tipiscayán, Icalupe, entre otros. Casi todos los pueblos y aldeas tienen sus nombres provenientes de las raíces náhuatl. El propio nombre de ocotal proviene del término "ocotl" que significa "ocote". La lengua española pluralizó este nombre a Ocotal por la significativa abundancia de esa planta que habitaban esta zona donde está hoy la ciudad. Los indígenas le hubieran llamado "Ocotlalpan" de las voces "ocotl" (ocote), " tlalli" (abundancia), y la partícula "pan" que indica lugar.

El ORO ATRAJO A LOS ESPAÑOLES

Desde los primeros años de la conquista los españoles instalaron una villa que, algunos historiadores afirman, estaba ubicada cerca de la confluencia de los ríos jícaro y Coco, en el sitio hoy conocido como "La Vigía" dentro del municipio de Quilalí, en el sector oriente del departamento de Nueva Segovia. Es efecto, ahí se puede observar las ruinas de una antigua población. " fundación de ese asentamiento ocurrió probablemente entre 1526 y 1529.

Sin embargo, la tesis anterior puede ser disputada por el descubrimiento de un grupo de investigadores del Proyecto PRONORTE en 1981. A orillas del río Choluteca en el sector de Las Brisas, municipio de Santa María, esta vez en el extremo occidental del departamento, se encuentran las ruinas de una antigua población. "Santa María de la Esperanza se llamaba", dijo una anciana del lugar al grupo de PRONORTE. Las ruinas de esta villa cuenta con varias docenas de cuadras y, dentro de ellas, se puede apreciar las ruinas de un convento. El asentamiento español se justificaba por su cercanía a minas de oro, aparentemente muy ricas que habían sido descubiertas en esta lejana región. Esto dijo al respecto el Tesorero de la Provincia de Nicaragua, Rodrigo Castillo, en León Viejo, los 20 y 25 de mayo de 1527:

En 1611 los vecinos de Ciudad Segovia se trasladaron a orillas del río Arrayán, poblado hoy conocido como Ciudad Antigua. En la foto, la iglesia de la vieja ciudad

"Señor, según somos informados, los vecinos de esta ciudad dicen que puede haber dos meses que se han descubierto unas minas, cuarenta leguas de aquí, muy ricas que en espacio de dos meses y con muy poca gente, y casi sin herramientas ningunas, se han sacado diez y seis mil pesos en oro de veintidós quintales"

Con este propósito de explotarlas minas de oro nacían las villas españolas en esta región de Las Segovias. Otra villa que fundaron los españoles fue el pueblo de Espíritu Santo (1531), ubicado al lado de poblaciones indígenas en la zona de Jalapa.

En una carta dirigida al prelado, el capitán Diego de Castañeda decía:

"Crease que es tierra rica en oro, porque ha habido muestra de ello, y razonable cantidad de indios"

Nótese la referencia a los indios, a quienes esclavizaban para utilizarlos como mano de obra en la extracción minera y como transporte del metal precioso. Los vecinos españoles de Nueva Segovia consideraban a los indios como "sus indios". La presencia de los españoles es la de un gigantesco exterminio que cambió profundamente la situación demográfica de la región.

El genocidio aparece primero como una consecuencia de la explotación de la energía de los indios, bajo la forma de una total esclavitud, llamada por los historiadores como la "primera encomienda". Las expediciones españolas eran acompañadas de la captura de masas de indios para esclavizarles. Algunos de estos, al inicio de la colonia, fueron vendidos y trasladados a lejanas regiones del Caribe o de América del Sur.

Y refiriéndose a la razonable cantidad de indios que había esta región segoviana, sin encubrir en lo mínimo la brutal explotación y exterminio, escribió Francisco Castañeda, Alcalde Mayor de la Provincia de León, al Rey de España (León Viejo, 1ro. de mayo de 1533):

"Es verdad lo que digo, que si un cristiano español hubiese de ir desde esta ciudad de León o de la de Granada a las minas, y no supiese el camino no tiene necesidad de llevar quien se lo muestre ni preguntar por el camino, más que irse por el rastro de los huesos de los indios muertos que hay hasta allá. Sé de cierto, que hay hombres que en esta demora para que se coja oro, se le han muerto de su repartimiento (de indios) hasta doscientas personas, y otros que tenían repartimientos que no tenían indios para sacar oro..."

Tampoco la "Nueva Segovia" fue invulnerable a los hostigamientos de los indios Xicaquez, y su situación se hizo más insegura con el ataque y saqueo que fue objeto de parte de los piratas ingleses en 1,685.

Con sus desventajas, los indígenas resistieron a la esclavización española. Es probable que los colonizadores hayan abandonado a "Santa María de la Esperanza" y las demás villas, a causa de los constantes ataques de los indígenas. Lo mismo ocurrió con la Ciudad Segovia que el capitán Diego Castañeda fundó en 1543 en La Vigía, municipio de Quilalí, la abandonaron por los hostigamientos incesantes de los indios Xicaquez.

Debido a la situación de inseguridad de Ciudad Segovia, los vecinos de esa villa trasladaron el asentamiento en 1611 a orillas del río Arrayán, hoy conocida como Ciudad Antigua, y pusieron como nombre "Nueva Ciudad Segovia".

Tampoco la "Nueva Segovia" fue invulnerable a los hostigamientos de los indios Xicaquez, y su situación se hizo más ¡nsegura con el ataque y saqueo que fue objeto de parte de los piratas ingleses en 1685.

PRIMERA "REDUCCIÓN DE NUEVA SEGOVIA"

Es probable que vecinos de la Nueva Ciudad Segovia (hoy Ciudad Antigua) por voluntad propia eligieron "San Antonio de Tejas" a orillas del río Dipilto y muy cerca del Coco, precisamente en el lugar donde hoy se encuentra la nueva planta potabilizadora de agua de Ocotal. Sus fundadores provenían de las migraciones que huían de los ataques de los indios Xicaques, entre los años 1685 a 1689. Otra parte del éxodo español enrumbaron hacia Somoto y Estelí. Es de presumir que los españoles criollos tenían bajo su dominio a numerosos indios para explotar su fuerza de trabajo y como transporte de sus enseres y mercancías. Los indígenas también morían por cantidades a causa de las hombrunas y las epidemias, debido al olvido y a su desconsideración como seres humanos.

En 1780, "San Antonio de Tejas" o "Primera Reducción Segovia", recibe otra cantidad de vecinos de la Nueva Ciudad Segovia que buscaban refugios en previsión de nuevos ataques piráticos. En ese momento, los ingleses asaltaban el Castillo de la Inmaculada Concepción, a orillas del Río San Juan, sobre la línea fronteriza con Costa Rica. Los nuevos refugiados optaron por asentarse en el lado oeste del río Dipilto, un territorio pequeño que se extendía desde las riveras del río Coco hasta el punto conocido como "La Garnacha", dentro del municipio de Dipilto siguiendo el curso del río del mismo nombre. Los vecinos de San Antonio de Tejas llamaban este territorio como "San Nicolás del Potrero" y que utilizaban para pastar el ganado. El territorio estaba cubierto por extensos y tupidos pinares desaparecidos en el transcurso del tiempo por la mano del hombre, y que han quedado reducidos sólo en las alturas de la cordillera de Dipilto.

"San Nicolás del Potrero" pasó a llamarse "Nueva Reducción de Segovia", y que prácticamente constituye el "embrión" de la actual ciudad de Ocotal.

"Nueva Reducción Segovia" es reconocida como Ayuntamiento el 22 de enero de 1809. La junta Central que gobernaba en España en nombre de Fernando VII, destronado por los ejércitos de Napoleón Bonaparte, convocó a las colonias de América para que eligieran a un representante y formara parte de la Monarquía Española, según rezaba el decreto, el representante de dicha junta podía ser un criollo o un americano auténtico de nacimiento o raza. Fue entonces que el Capitán General del reino de Guatemala en acato a lo resuelto por la junta Central de Regeción española instruyó la orden a los Ayuntamientos de las Provincias centroamericanas para que eligieran a un Diputado, dentro de los cuales y por sorteo sería escogido para ir a España a representar a su respectiva provincia.

La situación fue aprovechada por los vecinos de la "Nueva Reducción Segovia" y solicitaron que se les permitiera elegir su Ayuntamiento y su correspondiente Diputado o representante.

La Audiencia de Guatemala, después de mandar a Segovia una información por medio del Intendente, Don José Salvador, accedió a la petición de los habitantes de "La Nueva Reducción Segovia" y por acto del 1ro. de octubre de 1809, ordenó la elección del Ayuntamiento de Nueva Segovia para su cabecera departamental en el lugar que ocupaba la Nueva Reducción Segovia". Desde entonces comenzó a llamarse oficialmente como Ayuntamiento de Nueva Segovia.

El nombre Ocotal aparece en una Ley de La República hasta el año 1,847

Las autoridades electas en el nuevo Ayuntamiento fueron: como Alférez Real, Don Ignacio Calderón; Alguacil Mayor, Don José Patricio Marín López; Fiel Ejecutor, Don Félix López; Regidores, Don Fernando Artola, Don José Miguel Irías, Antonio Caballero, Gerardo Hermida, Esteban Garmendia, José Francisco Agüero; Síndico, Don Francisco López. De esta manera se considera a Don Ignacio Calderón como el primer Alcalde de Ocotal.

A pesar del nombre oficial del Ayuntamiento, las referencias cotidianas de la población impusieron el nombre de Ocotal. En aquella época, por ejemplo, los habitantes podrían haber dicho ,Voy al caserío de Ocotal" o "Vengo del Vallecito de el Ocotal". Es muy probable que el lugar donde está asentada la ciudad haya sido un bosque muy espeso de ocotes o pinares.

Otra referencia de la historia de Ocotal, es que los habitantes del Ayuntamiento de Nueva Segovia no se adhirieron a pronunciamientos independentistas que tuvieron lugar en las ciudades de León, Granada, Villa Rivas y otras poblaciones del país. Esta actitud españolista de los neosegovianos recibieron las gracias de las Cortes Generales Españolas, y otorgaron al Ayuntamiento de Nueva Segovia el título de "Muy noble y leal" el 8 de diciembre de 1812.

Fue hasta en 1847, en que el nombre de OCOTAL aparece por primera vez en una Ley de la República que indicaba la enumeración de los pueblos del Estado de Nicaragua, que en aquella época tenían derecho a elegir municipalidad completa.

Según los historiadores y coleccionistas de leyes, no ha habido una ley especial que faculte el cambio de nombre de "Nueva Segovia" por el de OCOTAL, fueron sus antaño habitantes quienes cambiaron el nombre.